miércoles, 14 de febrero de 2018

Tarta corazón de chocolate blanco y queso

En multitud de ocasiones he visto la receta que anda por la red de la tarta japonesa de tres ingredientes, pero no la había hecho nunca.

Cuando entre las cosas que encontré al poner algo de orden había una tableta de chocolate blanco por la que había pasado un verano y estaba blanquecina por fuera;  y en el congelador una tarrina de mascarpone pensé que había llegado el momento de probar suerte.

La verdad es que no me gusta congelar quesos en crema porque otras veces cuando los he descongelado se quedan como granulados y no me dan confianza, pero esta vez al descongelarlo estaba cremoso, así que me decidí también a usarlo.

Puestos a probar suerte la hice en el microondas y quedó rica de sabor y de textura muy parecida a los flanes de requesón, por la proximidad a SanValentín corté una porción con forma de corazón y le añadí mermelada de frutos del bosque que tiene un punto ácido como contrapunto a la propia tarta que queda excesivamente dulce para mi gusto.


Ingredientes
200 gramos de chocolate blanco
200 gramos de queso mascarpone
4 huevos L
Mermelada para decorar

Preparación
Fundir el chocolate al baño maría o en el microondas, removiendo bien y con cuidado  porque el chocolate blanco se quema fácilmente. Reservar hasta que esté templado.

Cascar los huevos, separando las yemas y las claras.

Montar las claras.

Unir y batir el chocolate fundido, las yemas y el queso.

Añadir las claras montadas poco a poco y con movimientos envolventes a la mezcla.

Forrar un recipiente apto para el microondas con papel de horno y verter la mezcla.

Poner el microondas en la potencia mas baja superior a descongelar durante 4 minutos, esperar un minuto y poner otros 4 minutos mas.

Cuando enfríe un poco desmoldar con cuidado y quitar el papel.

Cuando esté completamente frío, mejor si ha pasado unas horas o una noche en el frigorífico adornar con mermelada, también se puede servir tal cual pero como os he comentado para mi es excesivamente dulce y el toque ácido de la mermelada hace buena pareja.


A mi "Valentín" que es golosón le ha gustado mucho.

martes, 13 de febrero de 2018

Galletas de avena, miel, naranja y chocolate

Seguro que todos vosotros sois muy ordenados, tenéis claro el contenido de vuestros armarios de cocina y no se os queda nada perdido/caducado por ahí, yo reconozco que soy un poco desastre y de vez en cuando aparecen paquetes que creí acabados, gastados o de los que simplemente me olvidé. Por otro lado pienso que tanto las fechas de caducidad como las de consumo preferente son meramente orientativas y me fío mas de mis sentidos que de la fecha impresa, rara vez tiro algo y nunca me he intoxicado.

Tras esta parrafada os cuento que en mi última vuelta de sacar todo hasta el fondo aparecieron varias cosillas a las que debía dar uso lo antes posible, entre ellas un paquete de copos de avena.
Ya se que es muy sano pero en casa no nos van  y me daba pena tirarlos sin intentar algo.

También tenía en el congelador una tarrina de margarina vegetal que congelé antes de que caducase y es la grasa que he utilizado en esta receta.

Para que resultasen menos toscas trituré los copos de avena, los tamicé y lo que seguía siendo muy grueso lo molí con el molinillo de café, quedó una harina fina con el mismo aspecto y textura que otras harinas integrales.


Con este apaño he conseguido unas galletas tiernas que llenan mucho y con las que mi hijo tiene una relación que el dice de "amor-odio" porque no le entusiasman pero cada vez que pasa por la cocina pilla una e incluso se las lleva a pares a su habitación.

Ingredientes para 24 galletas
200 gramos de copos de avena (molidos como os he comentado)
100 gramos de harina de trigo
100 gramos de azúcar
2 cucharadas de miel
125 gramos de margarina fría en dados
1 huevo L
1 cucharada de polvos de hornear (mas o menos medio sobre)
1 pizca de sal
75 cc de zumo de naranja
Pepitas de chocolate para adornar


Preparación
Poner en un recipiente todos los ingredientes secos, remover un poco para que se mezclen, batir ligeramente el huevo con el zumo de naranja y añadir a la mezcla seca, añadir la miel y remover hasta que esté bien mezclado.
Yo lo hice con el robot a velocidad lenta durante menos de 5 minutos pero se  puede hacer perfectamente a mano removiendo con una cuchara o con las manos.
La mezcla resultante es muy pegajosa. Para formar las galletas ir cogiendo bolitas con una cuchara y después con las manos mojadas dales forma.
Las pepitas de chocolate las puse por encima. Colocadlas sobre papel de hornear en bandeja de horno.

Hornear en horno precalentado a 200º  de 10 a 12 minutos si quieres que se queden tiernas y unos 15 minutos si las prefieres mas secas y crujientes.

Una vez horneadas las dejé enfriar en una rejilla, y cuando estaban totalmente frías las guardé en una lata.


Pese a las pepitas de chocolate a mi me saben a galletas de adulto, llenan mucho y una con un té me sacian para merendar.

Hace tres días que las hice y siguen tiernas como bollitos. Me queda todavía medio paquete de avena y otro medio paquete de margarina así que repetiré cuando se acaben.