martes, 2 de abril de 2013

La fé mueve montañas

Ya podéis dejar dejar de leer los que habéis llegado aquí pensando en fé religiosa, nada mas lejos de mi intención.

Me refiero a otro tipo de fé que mueve mucho mas dinero. Llevo vistos montones de artículos/productos de supuesta eficacia probada en los que gastamos nuestro tiempo y dinero pero que realmente nunca sabremos si realmente sirven para algo.
Necesito probar las cosas para ver la proporción de verdad que se esconde bajo su publicidad, pero hay productos que aún después de probarlos o incluso utilizarlos durante un tiempo no puedes saber si realmente funcionan, con lo que si los sigues comprando/usando/tomando es por pura fé.

Y esto ¿a que viene? os preguntaréis con razón.

He estado tomando un suplemento alimenticio durante un mes, que supuestamente reforzaría mi sistema inmunológico. Indicado para cambios de estación, dietas desequilibradas, problemas digestivos, resfriados frecuentes, estrés......

Durante el tiempo que lo he estado tomando no me he resfriado, pero la mayoría de los años no me resfrio.
He seguido teniendo los mismos problemas digestivos y no me he sentido mas relajada.
Casualidad o no, he tenido días de muchísimo sueño, tanto que a mis horas de sueño nocturno he tenido que añadir siestas "tipo Cela", por si alguien no sabe a que me refiero él decía que las siestas tenían que ser "con pijama y orinal" vamos de las laaaargas.

Hace una semana mas o menos que acabé el bote y no he vuelto a sentir la necesidad de esas siestas.
¿Es casualidad o el efecto secundario de ese suplemento era el sueño?
No sabré nunca si ese suplemento realmente me hizo algo, no podré saber si en el caso que no lo hubiese tomado me habría resfriado este año, ni si mis problemas digestivos habrían sido mayores, ni si habría estado mas nerviosa, ni si habría tenido tantísimo sueño.... ¿me vendieron aire? ¿puedo pensar que me engañaron?

Dado que daño aparente no hace, supongo que habrá gente que vuelva a comprarlo y tomarlo.

Me recuerda a las manías de un amigo en mi época de estudiante, cuando había exámenes llevaba siempre la misma sudadera (daba igual que fueran en diciembre que en junio), subía por la misma escalera y utilizaba el mismo lápiz. Se agarraba a lo bueno, había aprobado y volvía a hacerlo una y otra vez.

2 comentarios:

  1. La verdad es que el efecto "placebo" está ahí y nos influye a todos, hasta a los más escépticos, a nivel subconsciente...pero bueno, si algo ayuda y no tiene efectos secundarios, nada más que por eso, bienvenido sea!
    BESOS!

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  2. totalmente cierto

    http://losviajesysibaritismosdeauroraboreal.blogspot.com.es/

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