lunes, 28 de noviembre de 2011

Desconocidos que te hacen felices, la chica del probador de H&M

El sábado iba decidida a comprar unos vaqueros para mis botas y alguna cosilla mas si caía. Cogí mi vale descuento del 25% de C&A y me fui, llevaba puesto un pantalón y una camiseta de esa tienda porque una gran mayoría de la ropa que tengo es de allí. Miré, revolví y me probé montones de vaqueros y ninguno me quedaba medianamente bien, mi gozo en un pozo....

Salí con las manos vacías de la tienda y con cara de pocos amigos, pero no me rendí y entré en H&M . De esta tienda no tengo demasiadas cosas pero he de reconocer que las que tengo me las pongo mucho porque son cositas que me gustan realmente. Esta vez cogí cuatro vaqueros y me dirigí al probador. Si unimos que aquí las tallas no vienen en "cristiano" y que además siempre son mas grandes que su conversión al tallaje normal .........

 Hace unos años entre con mi hijo pequeño en el probador de H&M y el personaje que estaba allí me dijo que no podíamos entrar dos personas en el mismo probador le pregunté que ¿qué hacía con mi hijo? y me dijo que le dejara fuera, evidentemente ni me probé ni compré y hasta cogí cierta manía a la tienda.

Esta vez estaba una chica con unos leggins de estampado animal, para ser sincera ni siquiera me pegaba mucho para estar allí, nos dimos las buenas tardes y empecé a probarme.
Unos no me abrochaban a no ser que metiera la tripa , una vez abrochados parecía una magdalena rebosante, esos me quedaban perfectos de pierna, bueno en la zona de arriba porque por el gemelo se me notaban hasta los pelillos. Los que me abrochaban me iban enormes de pierna, no es que me hicieran una arruguita es que me cabían las dos piernas en una. Sin mucha fé asomé por la cortinilla y le pregunté a la chica ¿sabes si hay una talla mas de estos? (los que me hacían rebosar como una magdalena) . Ella toda voluntariosa me dijo si quiere se los traigo yo. Me quedé asombrada una persona amable y con ganas de trabajar en vez del borde... Me trajo la siguiente talla y esta vez si abrochaban pero claro la pata era mas ancha y no me convencían, abusando de mi buena suerte volví a asomar por la cortinilla y le dije: perdona, ¿de esta talla no habrá unos mas largos a ver si así son mas estrechos?, la chica se fue a mirar, vino con unos de un modelo que yo no había cogido. Me los probé y solo me faltaba besarla, anchos de cintura, pegaditos de pierna tan cómodos como las mallas que utilizo para estar en casa y encima solo costaban 9.90€, creo que hasta dí saltos en el probador. Cuando salí le dí las gracias y le pregunté si de ese modelo tenía mas colores me acompañó y me buscó los dos tonos que tenían en mi talla, por supuesto me los compré.

Gracias desconocida de leggins de estampado animal por hacerme feliz me alegraste la tarde y cada vez que me ponga los pantalones tendré ese bonito recuerdo ;)

1 comentario:

  1. Últimamente parece que a la gente no le guste trabajar, igual es por las condiciones, no lo sé pero sí que cuesta encontrar gente que te atienda bien y con una sonrisa

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