miércoles, 16 de agosto de 2017

Mantequilla de cacahuete

Cuando tienes el recuerdo de un sabor y pasa mucho tiempo supongo que se idealiza, eso me ha pasado a mi con la mantequilla de cacahuete.
Yo era muy pequeña cuando una tía que trabajaba con americanos trajo un bote de mantequilla de cacahuete a casa, no la habíamos probado nunca y a mi me encantó. Teniendo en cuenta que yo comía fatal fue una novedad que algo me gustara. Pero era un producto que no se encontraba en las tiendas españolas así que pasaron muchos años antes de volver a probarla.
La siguiente vez que la probé fue porque El Corte Ingles hizo una feria americana, la encontré allí y no pude resistirme. La desilusión fue total eso no sabia ni parecido.
Desde entonces he ido comprando cada vez que encontraba una marca o tipo diferente pero ha sido un chasco tras otro.

En los botes pone los ingredientes - incluida la tan odiada grasa de palma - pero las recetas que encontré son realmente simples, solo necesitaba cacahuetes tostados sin sal y dependiendo de la receta algo de aceite vegetal, azúcar, sal, miel y una buena picadora o robot de cocina.

Y probé



Solo puse cacahuetes tostados sin sal, y cuando estaban bastante picados añadí una cuchara de azúcar molido y una pizca de sal, seguí triturando y el resultado era mucho mas parecido a mi recuerdo que ninguna de las comerciales.

Con una bolsa de cacahuete tostado sin sal con cascara de 400 gramos salió para llenar un tarrito de los de paté.




Quizá un poco mas líquida estaría mejor, pero no me dió tiempo jajaja

Se acabó buscar, cuando tengo antojo la hago y sé lo que como.



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