jueves, 27 de octubre de 2016

Cementerio de fantasmas, Halloween sin horno

Hoy os presento otra de mis propuestas para Halloween, esta es un poco mas entretenida pero sigue siendo muy sencilla y además sin horno.


El cementerio de fantasmas está hecho en un envase de tarten pero con magdalenas largas, relleno sangriento de frambuesas, capa de frosting de queso, tierra de cementerio de tarten de chocolate desmigado , fantasmas de choco blanco y cruces de choco negro. 



Empecé haciendo bocetos del fantasma y la cruz hasta que hice uno que me gustó. Entonces derretí chocolate lo pasé a un biberón de decorar y puse una hoja de acetato sobre el dibujo. Sobre el acetato hago primero el borde del dibujo y a continuación el relleno. si quieres que quede liso agitas un poco la hoja sin levantarla de la mesa y si no lo dejas tal cual.



Cuando hice suficientes (haz de mas, siempre se rompe alguno) puse el acetato en el frigorífico para que endurecieran. Los fantasmas los saque en pocos minutos para colocar los ojos (bolitas negras de azúcar, podrían ser dos semillas por ejemplo) y los volví a meter hasta que los necesité.
Del acetato se suelen despegar bastante bien, las cruces me salieron todas bien a la primera, no se rompió ninguna, pero los fantasmas fue desastroso se rompieron la mayoría.
El chocolate era de dos marcas distintas y aunque ya los había utilizado en otras ocasiones, esta vez el blanco se portó fatal.

A continuación preparé el relleno sangriento con unas frambuesas congeladas y azúcar glass. Simplemente removí hasta que parecía un jarabe. Aproximadamente utilicé 100 gramos de frambuesas y 30 gramos de azúcar glass, quedaba de un rojo tan sangriento que no quise hacer nada mas.


Para el frosting  100 gramos de queso de untar y una cucharada de azúcar glass, lo batí a mano y como me parecía suficientemente dulce así lo dejé.

Y gracias a Montes Lara tenía el resto de los ingredientes 6 magdalenas largas  y un resto de tarten de chocolate, podría haber utilizado también uno de sus muffins de chocolate, pero necesitaba el envase del tarten para reutilizarlo como contenedor de mi cementerio de fantasmas.


Un poco mas de tierra de cementerio



 y a montar


Cubrimos de migas de tarten, despegamos los adornos de chocolate, los colocamos y terminado.


1 comentario:

  1. Te ha quedado muy original que mano tienes para la repostería.

    Besitos

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